SOBRE MI 


No fue un camino fácil, no fue un camino común.

Empecé relativamente tarde con la música, y nunca faltaron las dificultades, las personas que intentaron desalentarme e insistieron en que me rindiera, que el mundo de la música no era para mi.

Hay personas que saben encontrar tesoros en medio de la putrefacción. Hay personas que saben luchar y con mucho esfuerzo, dedicación e insistencia infinita, refinar el carbón y acabar convirtiéndolo en diamante, creyendo con fe incombustible en lo que han venido a hacer. Hay personas capaces de apartar de su camino todos los lastres, aunque casi le cueste la vida hacerlo. Hay personas que saben transformarse a sí mismas desde dentro mismo de la máxima oscuridad y que no se amedrentan ante la adversidad.

Hoy puedo decir con orgullo que soy una de esas personas, porque he llegado hasta aquí con el único combustible de mi propio esfuerzo, de mi propia fuerza mental y física, y porque nunca creí en los mediocres ni en los psicópatas que intentaron dejarme tirada en el camino. Porque no creí en mentes simples que amenazaban mis sueños con el único pretexto de que su infelicidad no se vea eclipsada por la felicidad de otros.

Sólo sabes de lo que eres capaz cuando dejas de creer en los límites, te arriesgas a parecer loco y haces todo aquello que se suponía que era imposible hacer.

Soy contrabajista de música clásica y contemporánea, bajista de música rock, pop y folk y por encima de todo, un músico enamorado de lo que hace y que no se rinde ni se conforma.

Aparto de mi camino todo lo que significa conformidad, inacción, mediocridad, indecisión y falsedad. Si suma, va conmigo. Si resta, lejos, muy lejos. 

Me dedico a la música, a la kinesiología, a la medicina tradicional china y la acupuntura, a la astrología y a la fotografía, todas ellas disciplinas que me apasionan y me nutren el alma.



La otra mitad de mi vida es mi profesión de terapeuta. Puedes visitar mi web: