SOBRE MI 


No fue un camino fácil, ni un camino común.

Empecé relativamente tarde con la música, y nunca faltaron las dificultades, monstruosos obstáculos, ni personas que intentaron desalentarme e insistieron en que me rindiera, que el mundo de la música no era para mi.

Hay personas que saben encontrar tesoros en medio de la putrefacción. Hay personas que saben luchar y con mucho esfuerzo, dedicación e insistencia infinita, refinar el carbón y acabar convirtiéndolo en diamante, creyendo con fe incombustible en lo que han venido a hacer en este mundo. Hay personas capaces de apartar de su camino todos los lastres, aunque tengan que pagar un altísimo precio por ello, hay personas que transmutan su oscuridad y que no se amedrentan ante la adversidad.

Hoy puedo decir con orgullo que soy una de esas personas, porque he llegado hasta aquí con el único combustible de mi propio esfuerzo, de mi propia fuerza mental y física, y porque nunca creí en lo que decían los mediocres, porque aprendí a detectar a los psicópatas que intentaron eliminarme y sacarme de mi camino. Porque nunca creí ni escuché a las mentes simples que piensan siempre en pequeño y que amenazaban mis sueños con el único pretexto de que su infelicidad no se vea eclipsada por la felicidad de otros.

Sólo sabes de lo que eres capaz cuando dejas de creer en los límites, te arriesgas a parecer loco, desafías al sistema y haces todo aquello que se suponía que era imposible hacer.

Como intrérprete, soy contrabajista de música clásica y contemporánea con veinte años de experiencia profesional, y actualmente soy primer contrabajo en la Orquestra Simfònica Sant Cugat.
También soy bajista de rock, pop y fusiones de muchos estilos y por encima de todo, un músico enamorado de lo que hace, que jamás deja de aprender y que no se rinde ni se conforma.

Aparto de mi camino todo lo que significa conformismo, inacción, mediocridad, indecisión y falsedad. Si suma, va conmigo. Si resta, desaparece.

Mi valor añadido para el mundo es conectar a las personas con su propio talento, su propia belleza y su propio valor y ayudarles a empoderarse como los grandes seres únicos y especiales que son, para que desarrollen su misión aquí, igual que procuro hacerlo yo con la mía.

Igual que el gato de Schrödinger, una nueva realidad y una vida mejor pueden existir o no existir a la vez, todo depende del observador.



Una de mis pasiones es la verdadera medicina, la que preserva la salud, por eso la otra mitad de mi vida es mi profesión médica. Puedes visitar mi otra web: